Cuando se inicia un negocio pecuario nos preocupamos por tener la mejor genética, alimento con la mejor dieta balanceada, instalaciones y equipos de última tecnología; apostando en ocasiones ser parte de la empresa avícola más grande del país. Pero siempre se nos escapan factores que afectan significativamente el desempeño zootécnico de los animales y este descuido nos genera gastos desmedidos de fármacos lo cual conlleva a un deterioro de la rentabilidad y de la sanidad de nuestra explotación. Uno de esos factores clave es la calidad de agua de bebida que ofrecemos a diario a los animales, en general, el productor se preocupa por tener cantidad y no calidad de agua realizando un tratamiento rustico que no da la tranquilidad, pero que supone está actuando. Y nos viene a preocupar cuando los animales se enferman o no vemos los resultados que esperamos. El agua toma importancia desde que se vea como alimento esencial en cualquier explotación pecuaria ya que en ella podemos ofrecer un estatus sanitario excelente o el deterioro de la salud de los animales.

Por tal razón debemos mirar a la fuente de agua en nuestras granjas como pilar del negocio pecuario donde con nuestras prácticas de desinfección o sanitización de esta, podamos asegurar una buena salud intestinal; ya que es el vehículo de entrada a problemas sanitarios o puede llevarnos a  un gran éxito productivo si se gestiona adecuadamente.

Las buenas prácticas de desinfección del agua en nuestras granjas deben garantizar que el producto o tecnología que se use actúe en el momento de contacto con el agua y mantenga la estabilidad hasta la  entrega en bebedero de las ppm requeridas, con un pH ideal y que limpie las tuberías eliminando el biofilm;  el tiempo de acción debe ser rápido para evitar la proliferación de enterobacterias como la salmonella, E. coli, Lysteria, campylobacter entre otros, y su impacto en el tracto digestivo de los animales que además es un riesgo latente para la salud pública.

Los diferentes productos de desinfección tradicional en el agua de las granjas que se han venido utilizando desde hace años, dan tranquilidad en su acción letal sobre varios microorganismos, virus y bacterias, pero siempre se ha reconocido también su baja eficiencia frente a las esporas bacterianas y su demora en su acción desinfectante con el agua cuando entran en contacto, igualmente en su reducida acción en presencia de biofilm, materia orgánica, pH bajo o luz UV, adicionalmente los niveles de toxicidad y capacidad  irritante.

A partir de estas deficiencias, la ciencia avanzado para mejorar las condiciones del agua de bebida en granja, permitiendo revaluar los diferentes factores que intervienen en la cantidad y calidad de agua que damos a beber a los animales siendo proactivos en la búsqueda de alternativas amigables con el medio ambiente y efectivas en la minimización de  la presencia de bacterias entéricas en la en el agua con efectos aditivos importantes como  reducir tratamientos antimicrobianos, el uso de ácidos orgánicos y otras prácticas que aumentan el costo operativo y de producción. Realizando una mirada a las diferentes alternativas encontramos una tecnología que produce un desinfectante 100% natural, no toxico, no corrosivo y letal con los microorganismos y que se puede producir en la granja garantizando una calidad de agua de bebida óptima para los animales. Esta tecnología se conoce como activación electroquímica la cual combina sal, agua y energía para generar desinfectante rentable in situ (ácido hipocloroso). Está demostrado científicamente que desinfectar el agua de bebida con ácido hipocloroso o agua electrolizada, reduce la tasa de mortalidad, incrementa la productividad, mejora el índice de conversión, reduce el costo de medicación y da una mayor ganancia de peso.

Por tanto, las explotaciones estarán blindadas contra las enterobacterias ya que se enfrentan a un desinfectante letal, su contacto inmediato con el agua permite que la mucosa intestinal de los animales este desinflamada y preparada para desafíos inflamatorios. Esta alternativa nos permitirá cumplir con los objetivos productivos, con una reducción importante en el uso de medicación. Como podemos observar en el siguiente cuadro donde se obtienen datos de la aplicación del ácido hipocloroso retado a diferentes microorganismos que son dañinos para la producción pecuaria.

Efectividad-Acido-hipocloroso

En resumen, la tecnología de activación electroquímica y el ácido hipocloroso son tecnologías de vanguardia que sirven a la industria pecuaria mundial para producir alimentos inocuos, de buena calidad, libres de químicos y medicamentos.

Conoce aquí casos de exito en la industria avícola: https://ewtech.co/aplicaciones/agroindustria/avicolas/

 

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